La cirugía de labio y paladar hendido se realiza para lograr una reconstrucción completa de la cavidad bucal y nasal como forma de garantizar una adecuada respiración, alimentación y fonación. La misma se realiza en varias etapas generalmente cuando el niño es pequeño.
Luego de la cirugía de labio y paladar hendido se deben seguir las indicaciones del personal de salud al pie de la letra como forma de lograr una recuperación más rápida.
En los bebés menores de un año se retomará la alimentación de leche materna, lo que consiste en la mejor opción. En el caso de utilizaciones de biberones se debe utilizar el que recomiende su médico.
En los niños más grandes que ya estaban consumiendo alimentos sólidos o semi sólidos, luego de la cirugía de reconstrucción se le deberá suministrar papilas y puré solamente. Los alimentos sólidos como carnes, frutas o verduras enteras no podrán incluirse de esta forma.
El pan tostado así como cualquier alimento crocante, las golosinas y los cereales están completamente prohibidos durante los primeros meses de recuperación de la cirugía de labio y paladar hendido.
Las opciones de alimentación del niño luego de la cirugía son muchas, siempre teniendo en cuenta que los alimentos estén bien cocidos y blandos para su consumo. La licuadora puede ser de gran ayuda para lograr la consistencia blanda deseada, de esta forma ayudaremos a una más rápida cicatrización de la incisión quirúrgica. Los padres deben tener en claro que frente a cualquier consulta no duden en preguntar a su médico de confianza.