Alimentación luego de la cirugía de labio y paladar hendido

La cirugía de labio y paladar hendido se realiza para lograr una reconstrucción completa de la cavidad bucal y nasal como forma de garantizar una adecuada respiración, alimentación y fonación. La misma se realiza en varias etapas generalmente cuando el niño es pequeño.

Luego de la cirugía de labio y paladar hendido se deben seguir las indicaciones del personal de salud al pie de la letra como forma de lograr una recuperación más rápida.

En los bebés menores de un año se retomará la alimentación de leche materna, lo que consiste en la mejor opción. En el caso de utilizaciones de biberones se debe utilizar el que recomiende su médico.

En los niños más grandes que ya estaban consumiendo alimentos sólidos o semi sólidos, luego de la cirugía de reconstrucción se le deberá suministrar papilas y puré solamente. Los alimentos sólidos como carnes, frutas o verduras enteras no podrán incluirse de esta forma.

El pan tostado así como cualquier alimento crocante, las golosinas y los cereales están completamente prohibidos durante los primeros meses de recuperación de la cirugía de labio y paladar hendido.

Las opciones de alimentación del niño luego de la cirugía son muchas, siempre teniendo en cuenta que los alimentos estén bien cocidos y blandos para su consumo. La licuadora puede ser de gran ayuda para lograr la consistencia blanda deseada, de esta forma ayudaremos a una más rápida cicatrización de la incisión quirúrgica. Los padres deben tener en claro que frente a cualquier consulta no duden en preguntar a su médico de confianza.

Cuidados sobre la anestesia general

Existen algunos procedimientos quirúrgicos que requieren la realización de una anestesia general. Que significa que se administrará algunos medicamentos para lograr el cuerpo de la persona se relaje, se duerma y no sienta dolor durante todo el acto quirúrgico.

Toda cirugía implica riesgos dependiendo del tipo de procedimiento a realizar así como las características y enfermedades previas de los pacientes pero un punto que no debe olvidarse es la anestesia general.

Las cirugías estéticas con anestesia general son seguras pero siempre implican un riesgo que deberá ser valorado por un profesional de forma previa al acto y conocido por la persona.

Un médico anestesista realizará la valoración previa tomando en cuenta múltiples variables entre las que se destaca la edad de la persona, si es fumadora y las enfermedades que tiene. Cuanto más joven es una persona menor riesgo implica una anestesia general como regla general.

En las personas de mayor edad los riesgos se van incrementando, al igual que los que poseen enfermedades crónicas como la hipertensión arterial o diabetes.

Todos los antecedentes del paciente deberán ser comunicados oportunamente al equipo quirúrgica para poder realizar una correcta valoración pre operatoria.

El riesgo de la anestesia general deberá ser valorado con el beneficio que se busca lograr con la cirugía estética propuesta, ya que los mismos nunca son nulos, siempre existe una mínima posibilidad de aparición de complicaciones. Las mismas en general son leves pero en algunos casos pueden presentarse complicaciones graves que requieren un tratamiento por varios días luego del procedimiento.